Carlos Piano con Pablo Hecker en radio Nacional Folklórica FM 98.7

jueves 3 de mayo de 2018

Carlos Piano con Pablo Hecker en radio Nacional Folklórica, FM 98.7 , anunciando su

próxima presentación en La Paila el 12 de mayo a las 21,30. Costa Rica 4848 Palermo CABA


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Cable. Télam. Espectáculos 1.2.2018. Carlos Piano en La Paila el 9 de febrero.


Cable. Espectáculos. Télam 1.2.2018

Carlos Piano en La Paila el viernes 9 de febrero a las 22

Télam. Espectáculos. Cable. Carlos Piano en La Paila




Carlos Piano por Jorge Hardmeier para La Paco Urondo. 3 de febrero 2018

La rumbita de Piano

Carlos Piano, músico y poeta, presentará su repertorio que mixtura diversos géneros como el rock, el tango, el folclore y la música brasilera, el 9 de febrero, en La Paila, Palermo.

Carlos Piano (Foto: MMprensa)

Por Jorge Hardmeier


Carlos Piano es músico, compositor, guitarrista, poeta. Un viajero y no solamente en el sentido geográfico. En estos años, su tiempo se reparte entre Córdoba, donde nació —precisamente en La Falda—  y Buenos Aires, en una zona cercana a Parque Chacabuco. El de Carlos es un viaje político, poético, musical y metafísico. Y así comenzó, a sus 20 años, en una Córdoba convulsionada, como todo el resto del país: Hasta el momento de mi partida cursaba la licenciatura en Historia y  la carrera de Ciencias Económicas, ambas en la UNC (Universidad Nacional de Córdoba). Desde la secundaria venía desarrollando una militancia en diferentes grupos de izquierda con bastante exposición pública y dos detenciones. Después, vino el 24 marzo. Se podría decir que fue un exilio autogestionado, ya que en ese momento de desbande general había perdido contacto con mis cuadros superiores y no tenía forma de hacerlo por vía diplomática u orgánica. Brasil fue el destino elegido por varias razones: un lugar que ya conocía, con el que me une aún hoy una relación de profundo afecto. Casi fue como un “irse sin irse”, incluso, durante esos cuatro años de exilio, hasta hubo un regreso que duró varios meses, desde fines del 77 hasta julio del 78, en una época especialmente cruda y oscura de la que sin embargo guardo hermosos recuerdos de la gente con la que me encontré. Poetas, artistas afines ideológicamente. Eran una luz resistiendo ante tanta oscuridad.  En San Pablo comencé a hacer música profesionalmente. Hacía folklore argentino y latinoamericano y, a su vez, naturalmente, estilos musicales de autores brasileros.

Poco antes de la vuelta de la democracia, Piano, aprovechando un clima algo más respirable, regresa a Córdoba. En 1983 graba “Aquí podemos”, en dúo con Claudia Maté. Y fue parte de aquellos míticos recitales de La Falda: Desde mi regreso a Argentina comencé a hacer música en lugares pequeños, primero íntegramente con autores brasileros, luego con traducciones propias de varios de ellos y enseguida comencé a animarme con mis propias composiciones. Fueron épocas de mucho trabajo y bastante difusión en los medios; ello me llevó rápidamente a conseguir un lugar en lo que en ese momento era el festival de rock más importante en la Argentina. No son los festivales masivos los lugares que me atraen especialmente, sin embargo  tengo muy buenos recuerdos en especial de La Falda y del Chateau Rock. Fueron años en los que convivían dentro del rock nacional propuestas que iban desde el heavy metal hasta lo acústico, donde confluían distintas vertientes incluidas algunas netamente folklóricas, me acuerdo por ejemplo en la Falda 83, de compartir escenario con Charly García, Fontova, Celeste Carballo y en el 84 con el Cuchi Leguizamón, el Dúo Salteño, Víctor Heredia, el Cuarteto Supay, esto para demostrar la interesante amalgama de distintas corrientes.

¿Qué confluye en la música de Carlos Piano? Todo lo que escuché en la vida desde que nací. Y entonces es folclore, rock, bossa nova, tango y esa mixtura cantada con su voz particularísima, grave, íntima. En Piano convergen, entonces, esas músicas propias de las geografías que transitó: Sí. Influyen los ambientes, los paisajes, los sonidos, la cosmovisión del colectivo en cada lugar. Soy bastante permeable a adoptar los elementos que las circunstancias me proponen e incorporarlas para crear cosas nuevas.

Poeta también, Carlos traduce escribe letras para músicas de otros autores y musicaliza, a la vez, ciertos poemas de diversos autores: Tanto en uno como en otro caso y siempre tratándose de propuestas afines, tiene su atractivo trabajar desde uno u otro lugar con una consigna predeterminada.

En 1991 Piano grabó Noticias del barrio” en 2002 En vivo en el Salón Dorado, grabado en la Casa de la Cultura de la ciudad de Buenos Aires —ambos discos con canciones propias— y en 2012 CarnaLval, musicalización de poemas de Hernán Jaeggi.

Carlos Piano es también un tipo que se piensa y piensa la cultura. Vino de por medio, hablamos sobre la evolución del arte y si ese término es el acorde: El concepto de evolución no necesariamente implica que redunde en algo mejor. Me refería al arte como parte de una súper estructura cultural que acompaña a la evolución social. Para dar un ejemplo, el dadaísmo o el cubismo, técnicamente hablando, ¿podrían ser considerados un arte “mejor” que el arte figurativo tradicional? A veces, el hecho de romper las formas y plantear nuevos canales de comunicación permiten liberar ciertas expresiones, pero eso siempre va acorde con la evolución de la sociedad, que tampoco implica que esa evolución sea necesariamente hacia algo mejor.

Carlos Piano se presenta el viernes 9 de febrero, a las 22, en La Paila, Costa Rica 4848 (Palermo. CABA).

Reservas 4833 3599 / 15 4415 1190






Sábado 3 de febrero, en Toda la vida tiene música, Radio Gráfica, FM 89.9, con Angel Osciglia y Marcelo Cavanenghi











Fotos: MMprensa

"Letras en música" taller literario aplicado a la canción, a cargo de Carlos Piano. Comienzo: jueves 5 de mayo 2016

"Letras en música" es el título del taller literario aplicado al género musical de la canción que coordinará Carlos Piano a partir del jueves 5 de mayo a las 18 hs. en Garabombo Casa Cultural.
Pje. Revol 16. Paseo de las Artes. Córdoba
Buenos Aires. Argentina

El cupo es limitado.
Hay mas horarios disponibles hasta completar los grupos.


Consultas por inbox en este link










Martes 10 de mayo 2016, Carlos Piano en la presentación de la Revista Palabras de Poeta. Córdoba.AR

Carlos Piano en la presentación de la revista Palabras de Poeta.
Martes 10 de mayo de 2016, a las 19,30 hs.
Coordinan: Hernán Jaeggi / Carlos Garro Aguilar

Bici del ángel 
27 de abril 387
Ciudad de Córdoba
Argentina


"Carlos Piano, un bajo en la noche", por Rafaél Eléazar Ulloa






Córdoba, abril de 2016

"Carlos Piano, un bajo en la noche", por Rafaél Eléazar Ulloa*


El destino, de quienes han aceptado su destino, es inevitablemente el éxito, y esto es así porque si hay algo deseable en esta vida, es ser quién uno ha soñado ser. Luego las circunstancias pueden variar; algunos atan el éxito del artista al reconocimiento público, o bien asocian el concepto de “artista exitoso” al dinero, a los shows de concurrencias multitudinarias, a un estilo de vida híper-lujoso, o a comportamientos extravagantes o excéntricos, o bien simplemente se fían de la fantasía que ellos mismos edifican, pero repito, estas circunstancias son todas variables y relativas, y en tanto el supuesto éxito dependa de éstas cualidades, no será una circunstancia real, ni el resultado de una trabajo sistemático. Dicho de otro modo, estas circunstancias pueden estar o no, pero lo que nunca podrán hacer es darle sustancia al creador, al compositor, al intérprete, o en definitiva al artista.
Por otro lado está más que comprobado que una vida nómade, ruda y despojada estimula debidamente el deseo de reflexionar acerca de aquello que la comodidad y la habitualidad se encargan de camuflar. Los pintores impresionistas, por ejemplo, sabían de esto y para el artista, independientemente de la disciplina que ejerza, vulnerar las fronteras de lo cotidiano es indispensable, o de lo contrario su razón de ser será arrojada brutalmente al cesto de la basura de los lugares comunes y eso es inaceptable para quiénes entendemos que el arte es aquel laberinto cuya salida, de ser encontrada, solo provocará el irresistible deseo de otra vez desandar el camino de lo nuevo. En síntesis, un hombre o una mujer en el escenario, son la mismísima existencia, pensándose a sí misma.
Éstas dos reflexiones anteriores a titulo introductorio vienen a colación de que hubo, hay, y habrá miles de artistas circulando soterradamente, viviendo en el underground y su obra se habrá extraviado irremediablemente de no mediar la mágica aparición de una billetera gorda con contactos influyentes, pero ni por asomo, esto quiere decir que la contribución de éstas páginas, destinadas al anonimato, no sean de un valor incalculable y que el destino nos haya privado injustamente a todos de conocerlas y disfrutarlas.
El sábado 2 de abril próximo pasado estuvimos en uno de los tantos conciertos urbanos de Carlos Piano, quién nunca dejó de tocar en los últimos 40 años, y este detalle ya es para tener en cuenta.
Lleva para sus amigos (y esto es una infidencia) el curioso y tierno apelativo de “Tiro Loco”, como el viejo dibujito animado de Hanna-Barbera. Es el mismo guitarrista y cantante que en los glamorosos `80 formara parte de un dúo inolvidable (para los memoriosos cordobeses de café concert) con la cantante, hoy radicada en Madrid, Claudia Maté.
Desde la butaca uno comprueba que se trata de un solista en todo el sentido de la palabra. Es difícil imaginarse a Piano con otro músico, aunque solo se tratase de una percusión de referencia. La cohesión entre los dedos, las cuerdas y la voz son una verdadera fortaleza atravesada por todo tipo de colores: los abrasadores calores cariocas, el murmullo de los tantos arroyos del delta del Tigre, el otoño de El Pueblito, los atardeceres porteños, los recuerdos de La Falda, el “Mal del Sauce” (un mal que se lleva en la sangre como un estigma familiar o que se adquiere simplemente por estar sentado debajo de un sauce contemplando el río)
Otro detalle a tener en cuenta es su voz de bajo, y es que no es frecuente cruzarse con un cantautor con este registro. Se podría decir que son los menos porque son voces más bien que profesan en las filas de los coros o bien son cantantes de orquestas (Edmundo Rivero, Goyeneche, Jorge Sobral, etc) o están por excelencia asignados al rol severo y grave de la ópera como el Sócrates de “L'incoronazione di Poppea” de Claudio Monteverdi, tan solo por mencionar un caso. En la vertiente de los denominados cantautores se me vienen tan sólo un par a la mente: el uruguayo Alfredo Zitarrosa (Montevideo, 10 de marzo de 1936 - 17 de enero de 1989) y José Larralde (José Teodoro Larralde Saad, conocido también como "El Pampa", Huanguelén, 22 de octubre de 1937) sin que se agote aquí la nómina por supuesto, lo que se agota es mi conocimiento al respecto. Otro caso que se me viene a la memoria es el de Javier Martínez, pero automáticamente quedamos fuera de la categoría ya que se trata de un compositor exquisito pero que se expresaba a través de un trío eléctrico, Manal. Este timbre se suma a lo dicho anteriormente como un elemento más de los que se conjugan en el estilo compositivo de Carlos Piano.
También está muy presente en su obra la maravillosa escuela del Tropicalismo creada por Caetano Veloso, Milton Nascimento, Chico Buarque, Gilberto Gil, Gal Costa, Tom Zé, Os Mutantes, Nara Leão y Rogerio Duprat. Este rasgo es producto de su temprana estadía en Brasil allá por los ´70 cuando la cosa con los militares no daba para quedarse “a ver qué pasaba”. Desde el aspecto melódico hasta sus interesantes canciones fusionadas con aires de milonga (como por ejemplo “El arroyo Espera”) la mencionada escuela está presente. Como una confirmación de lo expresado, esa noche el cantautor mixturó convenientemente sus canciones con algunos clásicos de la MPB (música popular brasileña), todos impecablemente interpretados y fue en este momento del show en el que notamos alguna debilidad por Chico Buarque, sin ignorar que el bouquet de su perfil como cantante guarda notas de color, digo yo al mejor estilo sommelier, que evocan a Caetano Veloso.
En resumen: actuación marcada por un profundo conocimiento del oficio de trovador urbano, y un delicado y exquisito repertorio. Recomiendo el show de Carlos Piano, en especial a todos aquellos que deseen escuchar a un cantautor despojado de la pesada carga de las viejas y queridas Trova Cubana o Trova Rosarina, sellos que todavía hoy siguen impregnando las voces de los artistas dedicados a este género. No digo que esté mal, porque no es mi idea, ni mi labor, ni mi deseo emitir juicios, pero si digo que toda la personalidad que un intérprete o cantautor puede ofrendarnos desde el escenario, se ve absorbida ipso facto por los indicios vocales de Silvio Rodríguez o Juan Carlos Baglietto, y esta es una decisión estética que algunos cantantes, a 46 años de la fundación del movimiento de la nueva trova cubana, deberían de rever.
No se priven de ir a escuchar a este bajo en la noche, cruzado y gonfaloniero de la canción artesanal y metropolitana.
No se priven de escuchar a Carlos Piano, un trovador en serio.

*Rafaél Eléazar Ulloa, crítico de arte